LAS ZAPATILLAS DE MAXI

Scorsese, Murphy y una noche de cine experimental

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En la misma línea que el viernes pasado, vamos con otro par de películas de esas “que hay que ver” vistas durante el pasado fin de semana. El frío de estos días invitaba al cine en casa con mantita y algo caliente o a encerrarse en una sala de cine después de experimentar “la que estaba cayendo” y esta última fue la opción elegida. Hay, además, una sorpresa final relacionada con el cine menos convencional.

El viernes se estrenó en tan solo 45 salas de cine una de las películas más esperadas del año. El irlandés, de Martin Scorsese, que tiene este pobre lanzamiento debido a las desavenencias entre su productora, Netflix, y los exhibidores. A nueve euros la entrada y teniendo en cuenta que por un poco más tienes una suscripción mensual a la plataforma, solo los muy fanáticos del cine acudirán a una sala a verla. Yo me adapto a los tiempos y me mantengo al margen de la polémica, pero he elegido comprar la entrada y no esperar dos semanas por cuestiones ajenas a mi romántica idea de ver cine en una pantalla grande.

No me fio mucho de mi capacidad de concentración en casa y me costaría estar tres horas y media (210 minutos) sin levantarme cada rato a la nevera, sin los típicos “para la película, que voy al baño”, sin consultar el móvil, sin decir “anda, mira quién ha mandado un whatsApp”…así que vista la duración, que el viernes tenía un evento en el centro a las 22 horas y que el frío de Madrid no invitaba a un tarde de paseo, me pareció una oportunidad estupenda estar concentrado 100% (teléfono móvil modo avión incluido) en la que ya dicen que es una nueva obra de arte de Scorsese.

El irlandés

USA 2019 Dirigida por Martin Scorsese con Robert DeNiro, Al Pacino, Joe Pesci, Harvey Keitel y Anna Paquin.

En 1992, diez años después de dar por fallecido al sindicalista norteamericano Jimmy Hoffa, se estrenó Hoffa, un pulso al poder, dirigida por Danny DeVito y con Jack Nicholson en su papel principal. La película pasó sin pena ni gloria y aunque he intentado buscarla en HBO, Netflix, Filmin o Amazón Prime Video, solo es posible verla adquiriéndola en Blu Ray o DVD.

27 años después llega una nueva aproximación a un personaje que es un gran, con razón, desconocido en nuestro país pues su trascendencia es exclusivamente norteamericana. Salpicado por la corrupción y desaparecido en extrañas circunstancias, es Al Pacino quien se pone en su papel en este thriller que, incluso antes de que nadie la viera, ya figuraba entre las grandes obras del director.

Cuenta la historia de un asesino a sueldo, interpretado por Robert DeNiro, Frank Sheeran (El irlandés), que al final de su vida declaró haber estado involucrado en el asesinato de Hoffa, que desapareció en 30 de julio de 1982 y cuyo asesinato es una incógnita y uno de los misterios sin resolver más famosos en la historia de EE. UU. Es una biografía en torno a la mafia dirigida por un director, Scorsese, que siempre se ha acercado al tema con una sobriedad (Uno de los nuestros, Casino) muy aplaudida.

La película es dura, seca y sin virguerías pero con algún punto de humor negro. No hay ni trampa ni cartón, ni se suavizan las escenas más duras, pero atrapa y, lo mejor, no sobra ni uno de los 210 minutos que ocupan su metraje. Si le tuviese que poner un pero es el cómo han rejuvenecido a los actores. Utilizando técnicas ya disponibles en cualquier teléfono, DeNiro, Pesci, Pacino aparecen con unas caras que dan algo de grima hasta que te has acostumbrado a verlas. El efecto poco natural que hace rejuvenecer actores  impresiona y asusta en igual medida, pero todavía, y es una opinión, no ha conseguido el efecto deseado.

El reparto es de renombre y todos están alabando, hasta los que consideran erráticos sus últimos años, el trabajo de DeNiro, Pacino y Pesci, que es el que más me ha gustado de la función. Harvey Keitel y Anna Paquin completan un reparto perfecto para una película como las de antes, en la antípodas de las más taquilleras. No es de extrañar la posición de Scorsese en contra de las franquicias de Superhéroes, pues le costó ponerla en marcha ¿Se está refugiando el cine de calidad en las plataformas? No tengo tantos conocimientos como para saberlo, pero viviremos un nuevo episodio de esta polémica cuando se estrene Historia de un matrimonio a finales de noviembre.

Dolemite is my name

USA 2019. Dirigida por Craig Brewer con Eddie Murphy, Da’Vine Joy Randolph, Keegan-Michael Key, Mike Epps, Craig Robinson, Tituss Burgess y Wesley Snipes.

Y seguimos con Netflix, pero esta vez con una película que no ha tenido en nuestro país la oportunidad de pasar por la gran pantalla…y es una pena. Vuelve Eddie Murphy, si es que alguna vez se fue, con un papel que le viene como anillo al dedo. Él, que es un fantástico comediante y un excelente monologuista, tuve la oportunidad de ver Raw (1987) hace ya unos años, es el mejor actor posible para encarnar el personaje protagonista de esta interesante historia.

Rudy Ray Moore fue un comediante norteamericano que en los 70 se empeñó en triunfar en el cine y que formó parte de la vertiente más cómica de los que se llamó blaxploitation cuya muestra más notable fueron las películas de Shaft. Rodó hasta 7 películas que debieron ser carne de nuestros videoclubs de los principios de los ochenta donde el humor, la violencia, el sexo y las artes marciales (todo mezclado) se podía encontrar en varios títulos.

Una biografía llena de humor, buena música y muy buenas interpretaciones. Aunque sea difícil y no todo el mundo sepa inglés, merece la pena la versión original para disfrutar la verborrea de Murphy en un personaje al que interpreta con mucho respeto. A pesar del riesgo, no cae en la parodia y nos ofrece un registro que lo podría llevar a varios premios. Bien secundado, brilla especialmente un hilarante Wesley Snipes que roba todas las escenas en las que aparece.

No deja de ser una biografía de esas muy americanas en las que alguien consigue su sueño y, aunque me ha recordado otras películas que analizan la historia del cine basura, me ha convencido. El vestuario es de esos que te encantaría tener (soy fan) y qué decir de la música de los 70. Por cierto, Randy Ray Moore no fue solo Dolemite, es considerado el padrino del rap pues su forma de hacer Stand-Up comedy fue uno de los referentes para ese nuevo género, nada efímero, que vería la luz a final de aquella década y principios de la siguiente.

Mathius Marvellous Shop

España 2019. Dirigida por Paola Alvarez y Manuel Escorihuela con Rebecca Hiles, Jorge Segura, Jone San Martín, Marta Bassols, Iván Martinoz y Sacramento Amate.

Esta fue mi tercera propuesta cinematográfica del fin de semana. ¿Alguna vez habéis participado en un crowdfunding? Yo lo he hecho varias veces. Un par de discos y dos películas, la última la de unos conocidos españoles que viven en Berlín y que pidieron ayuda para realizar su trabajo.

La recompensa por mi aportación era asistir al estreno de la película, con una cerveza y mi nombre en los títulos de crédito y todo lo recibí el viernes 15 de noviembre en la sala Artistic Metropol de Madrid. Podríamos definir la película como de arte y ensayo y de esas que circulan por festivales alejadas de otros circuitos más comerciales o indies de fácil digestión.

Yo entendí lo siguiente: Tras un fenómeno que ha eliminado a buena parte de la humanidad, un historiador descubre, 400 años después, gracias a su prima quienes fueron los causantes de aquello. Eso sería el argumento en dos líneas, pero un montaje frenético, unos diálogos con un sentido no convencional y unos personajes al límite, podría ser cualquier otra cosa. Tras varios días pensando en ella, encuentro que el caos está justificado después de un evento que ha cambiado para siempre al ser humano…si mañana desapareciera un 75% de la humanidad ¿Quién garantiza que nuestros códigos de comunicación o lenguaje sean los mismos que los que tenemos ahora? ¿Qué impediría que nos dedicáramos a labores totalmente creativas? Me frustra saber que a lo mejor he entendido una cosa que no es, pero esas son, y no son pocas, las impresiones que me llevé.

Obviamente es un experimento, pero se notan las ganas, los actores cumplen su función (la secuencia previa a la destrucción es un acierto) y la música, obra de los directores, que han hecho todo un juan palomo (yo me lo guiso, yo me lo como), es también notable. Te podrá gustar o no lo que han hecho Manuel y Paola, pero tienen el talento que no tienen otros para arriesgar y expresar lo que buscan. Bravo por ellos y espero poder colaborar en otros proyectos. La película se estrenó al día siguiente dentro de la programación del festival Rizoma de Madrid, que se ha celebrado durante el pasado fin de semana, llevándose el premio del público de la Sala Equis ¡Enhorabuena!

¡Gracias por leerme, Mothefuckers! Oops! Lo siento, me ha poseído el espíritu de Dolemite…

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